miércoles, 19 de octubre de 2016

Fútbol para pocos

La concentración de poder en los medios


“Fútbol para todos” fue un proyecto de ley presentado durante la presidencia de Cristina Kirchner que permitió que todos los argentinos pudieran ver los partidos del torneo local de manera gratuita. Sin embargo, con el cambio de gobierno, el FPT empieza a perder cada vez más terreno. Para este torneo, los canales tienen que pagar para poder tener los mejores encuentros y también se sabe que a partir del 2019 habrá que volver a abonar una cuota para poder acceder fútbol. El parecido con los 90, donde solo unos pocos manejaban todo el negocio, es cada vez más fuerte.
Fue durante el gobierno menemista que se formaron los grandes monopolios de medios que perduran en la actualidad. La flexibilización que hubo de la Ley de Radiodifusión existente desde la época de la dictadura militar, permitió que un mismo grupo empresario pudiera poseer varias licencias de televisión por cable, aire y medios gráficos, entre otras. Por esta razón, el Grupo Clarín, que manejaba los canales Tyc  Sports y el Diario Ole, entre otros, se convirtió en el amo y señor del fútbol argentino en la década del 90.
Muchos se preguntarán ¿cuál es el problema de que un grupo empresario maneje los derechos de televisación del fútbol? El punto es que este deporte en nuestro país moviliza multitudes y genera grandes sumas de dinero. Y como afirma Jorge Castro en su texto “Panorama sobre la concentración de medios de comunicación en Argentina”, si una misma compañía tiene bajo su ala operaciones en distintas ramas comienza a tener un gran poder y sus intereses siempre se van a ver beneficiados.
El proyecto “Fútbol para Todos” surgió en el año 2009 en un clima de democratización de los medios de comunicación por el surgimiento de la nueva ley de radiodifusión. “Sólo el 10% de la población podía ver los partidos, hoy, afortunadamente, es un beneficio del que gozan todos aquellos que viven en el país”, afirmaba en ese momento Víctor Hugo Morales. A pesar de sus beneficios, el programa fue criticado duramente por el Grupo Clarín, que vio condicionada su influencia.
Las elecciones del 2015 marcaron un cambio de rumbo en la política con respecto al Futbol Para Todos y a la Ley de Radiodifusión, que fue desestimada mediante dos decretos. Macri ya había anunciado en campaña que, si era elegido presidente, ellas transmisiones del deporte más popular dejarían de ser gratuito. Esto se va a cumplir a partir del 2017, y ya en este torneo de Primera División los canales deben abonar para poder mostrar los partidos. ¿El más beneficiado? Canal 13, que pasó en su pantalla la final del torneo y los superclásicos.

Todos los caminos parecen conducir a la vuelta de la monopolización. En su momento, el gerente de Torneos y Competencias tenía más poder de decisión que el presidente de la AFA. Un ejemplo concreto en esta relación: en el 2001 el país se caía a pedazos pero por orden de TyC se definió el torneo Apertura. Se empieza a correr peligro de que esta situación, donde solos unos pocos manejaban los destinos de la pelota, vuelva a suceder.

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