La cuestión Malvinas a lo largo de los años
Hablar de Malvinas es
hablar de un pedazo de historia que los argentinos todavía no resolvimos. Las
esquirlas de la Guerra de 1982 siguen presentes en nuestra sociedad y muchas
cosas continúan sin resolver. En estos días el debate vuelve a estar en escena
por el cambio de política del gobierno de Mauricio Macri y las declaraciones de
la Canciller Susana Malcorra, que causaron controversia en nuestro país. Su
deseo de ser la nueva secretaria General de la ONU conspiró con los intereses nacionales
por las Islas.
A pesar de que Malcorra
no logró acceder a este importante cargo, sus acciones fueron rechazadas por
gran parte de la sociedad argentina. El análisis que se hizo era simple: para
llegar a Secretaria de la ONU, Malcorra debía obtener la
mayoría en el Consejo de Seguridad y que ninguno de los miembros permanentes
vote en contra. Entre ellos está Gran Bretaña, por lo que se puede establecer,
sin lugar a dudas, que el hecho de acercarse por el tema Malvinas era una
estrategia beneficiosa para evitar el veto.
“Que
se considere que estoy mercantilizando a las Malvinas es totalmente injusto y
es un trato que no merezco como canciller y como persona", se defendió
Malcorra en el discurso que realizó ante la Comisión de Exteriores del Senado.
Sin embargo, las sospechas, que provenían principalmente del bloque del FPV, no
son infundadas: el hecho de que la Canciller defienda los intereses argentinos
pero, a la vez, se presente a una elección donde necesita el apoyo británico es,
por lo menos, contradictorio.
Desde
1982 en adelante, las acciones de los gobiernos argentinos a lo largo de la
historia han estado cruzadas con la cuestión Malvinas. No hay que olvidarse que
a la guerra se llegó porque la Junta militar estaba en una situación incómoda.
Los reclamos por los desaparecidos, la galopante inflación y la pérdida de
poder político jaqueaban a los militares, que vieron como última solución
recuperar las Islas para ganarse devuelta el clamor popular. El 2 de abril, día
en que Galtieri anunció que Argentina iba a la guerra, la plaza de Mayo se
llenó de gente que aclamó la medida.
“La
campaña que implica hablar con cada uno de los países para obtener el apoyo
llevará, lógicamente, a un encuentro con el Reino Unido pero la cuestión
Malvinas no debe estar en el centro de la discusión”, advertía el ex
canciller Dante Caputo acerca de la polémica que se generó por el accionar de
Malcorra. Desde que asumió como presidente, Macri anunció que busca
“normalizar” la situación en el Atlántico Sur. El gran dilema es que esa
búsqueda no se convierta en dar por hecho que la soberanía es británica.
Las Islas Malvinas siempre han generado una
poderosa atracción en en
la sociedad argentina. La guerra de 1982 ha sido la única en la que ha
intervenido nuestro país desde el siglo XIX y es la última ocurrida en suelo
sudamericano. El eje de la cuestión está en reclamar y defender una soberanía
que le corresponde a nuestro país pero no repetir los errores del pasado. Es lo
mínimo que se puede hacer en memoria de los soldados muertos durante y después
de la guerra.

